Paolo Montoya domina la segunda etapa de La Ruta 2025 y asume el liderato general
El desafío entre montaña, sostenibilidad y determinación humana
La segunda jornada de La Ruta 2025, considerada una de las competencias de ciclismo de montaña más exigentes del planeta, volvió a demostrar por qué Costa Rica es un referente internacional en turismo deportivo y sostenibilidad.

El trayecto de 80 kilómetros entre Casa Turire (Turrialba) y Ciudad del Este (Curridabat) puso a prueba la fuerza, estrategia y capacidad de adaptación de los participantes, en un entorno donde la naturaleza dicta las reglas.
Un recorrido de altura con sello costarricense
El ciclista Paolo Montoya, del equipo Colono Bikestation kölbi, se impuso con autoridad tras un ascenso acumulado de más de 3.200 metros, registrando un tiempo de 3:49:45. Con esta victoria, Montoya —campeón de La Ruta en 2004 y 2012— volvió a lo más alto del podio después de dos años de ausencia.

“Fue una etapa exigente, de mucho desnivel, pero me sentí fuerte. Preparé este recorrido y sabía que era el día para atacar.
Logré mantener mi ritmo y hacer mi carrera”, comentó Montoya, quien ahora lidera la clasificación general con un tiempo acumulado de 6:53:02, seguido por Jonathan Carballo y Carlos Herrera, ambos del Pedregal–7C–Defender.

En la categoría femenina, la española Natalia Fischer ratificó su dominio con un tiempo de 4:07:50, consolidando su ventaja general.
Innovación deportiva y sostenibilidad en acción
Más allá de la competencia, La Ruta representa una sinergia entre deporte, naturaleza y desarrollo sostenible.
El evento conecta comunidades rurales, impulsa el turismo local y promueve el uso responsable de los recursos naturales.

La etapa entre Turrialba y Curridabat refleja la diversidad geográfica de Costa Rica: desde los 600 msnm del Caribe hasta los 3.000 metros de las montañas cartaginesas, con variaciones climáticas que exigen tanto a los atletas como a la logística del evento.
La gran final: Santa Ana – Playa Jacó
El cierre del sábado promete ser una verdadera odisea: 115 kilómetros desde City Place (Santa Ana) hasta Playa Jacó, atravesando selvas, ríos, barro y ascensos extremos.

El punto decisivo será Bijagual, una sección emblemática que pondrá a prueba no solo la potencia física, sino también la resiliencia mental de los ciclistas.
Con cada edición, La Ruta reafirma su papel como un símbolo de perseverancia, competitividad y respeto por la naturaleza —valores que también definen la cultura empresarial y de innovación de Costa Rica.

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