Refugio Conchal: 16 años de innovación en conservación y sostenibilidad empresarial

Un modelo de colaboración público-privada en Guanacaste

El Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto Conchal, ubicado en Santa Cruz, Guanacaste, cumple 16 años consolidándose como un referente en la gestión del bosque seco tropical costero en Costa Rica.

Creado en 2009 mediante el Decreto Ejecutivo Nº 35426-MINAET, este espacio protegido surge de una alianza entre el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), a través del Área de Conservación Tempisque (ACT), y Reserva Conchal, división de hospitalidad de FIFCO.

Su origen marcó un precedente en la articulación público-privada, demostrando que la conservación puede ir de la mano con el desarrollo económico, la innovación en gestión territorial y la resiliencia climática.

Biodiversidad y resiliencia climática

Con 39,75 hectáreas estratégicamente integradas al Corredor Biológico Baulas-Conchal, el refugio protege ecosistemas de manglar y bosque tropical seco que funcionan como barreras naturales contra la erosión y sumideros de carbono.

Alberga una amplia diversidad de especies —desde monos congo y venados cola blanca hasta aves migratorias y polinizadores nativos— fortaleciendo la conectividad ecológica en la región.

Innovación en educación ambiental

Uno de los proyectos más emblemáticos es Simbiosis Reserva Conchal, programa activo desde 2017 que ha beneficiado a más de 3.400 estudiantes de comunidades cercanas.

Los niños y jóvenes participan en experiencias prácticas en el vivero forestal, el aula ambiental y el meliponario, donde aprenden sobre biodiversidad, polinización y hábitos sostenibles.

Este enfoque convierte al refugio en un laboratorio vivo de aprendizaje, que no solo fortalece la educación ambiental, sino que también prepara a las futuras generaciones en temas de sostenibilidad y gestión responsable de los recursos.

Impacto productivo y empresarial

El Apiario Reserva Conchal es otro ejemplo de innovación: más de 2,5 millones de abejas contribuyen a la regeneración de cientos de hectáreas de bosque, mientras generan una miel multifloral de alta calidad reconocida internacionalmente.

Este modelo demuestra cómo la conservación puede integrarse a cadenas de valor sostenibles, con beneficios tangibles para la biodiversidad, la economía local y la marca país.

Un legado empresarial con visión de futuro

“Proteger la biodiversidad es también invertir en el futuro de nuestras comunidades y del planeta”, destacó Gabriela Meza, Gerente de Sostenibilidad de Reserva Conchal.

A 16 años de su creación, el Refugio Conchal reafirma que la innovación empresarial y la sostenibilidad ambiental pueden coexistir como motores de desarrollo inmobiliario, turismo responsable y competitividad en Guanacaste.

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