La salud respiratoria enfrenta una crisis global silenciosa.
En 2021, las enfermedades pulmonares fueron responsables de más de 18 millones de muertes en todo el mundo, consolidándose entre las principales causas de discapacidad en América Latina.
Esta realidad resalta la necesidad de reforzar la atención primaria con un enfoque integral basado en prevención, diagnóstico temprano y tratamiento multidisciplinario.
EPOC: una amenaza subestimada
La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es la tercera causa de muerte a nivel mundial, con casi 3 millones de defunciones anuales.

A pesar de ser prevenible y tratable, continúa siendo una condición ampliamente subdiagnosticada.
El 90% de quienes la padecen no han sido diagnosticadas, en parte por el desconocimiento tanto en la población como en los profesionales de salud.
Este padecimiento deteriora significativamente la calidad de vida, impacta la salud emocional y reduce la productividad laboral.
Además, representa un fuerte impacto económico: se estima que genera costos globales de aproximadamente USD $106 mil millones por año, con proyecciones de hasta USD $4,3 billones acumulados entre 2020 y 2050.
“Aumentar el acceso a pruebas diagnósticas, capacitar al personal médico y eliminar barreras de acceso son pasos clave para contener esta enfermedad”, afirmó el Dr. Andrés Rojas, Director Médico de AstraZeneca para Centroamérica y el Caribe.

Cáncer de pulmón: prioridad en salud pública
El cáncer de pulmón se mantiene como la principal causa de muerte por cáncer en el mundo, con más de 1,8 millones de fallecimientos anuales.
Su alta letalidad se debe, en gran parte, a que el 85% de los casos se detectan en etapas avanzadas.
Sin embargo, si se diagnostica a tiempo, la tasa de supervivencia a cinco años supera el 60%.
Factores como el tabaquismo persistente, la contaminación ambiental y la desigualdad social siguen alimentando su prevalencia, a pesar de los avances en salud pública.
“Debemos ampliar el acceso a pruebas diagnósticas más allá de los grupos de alto riesgo. El costo de la inacción supera los USD $3,8 billones anuales”, agregó el Dr. Rojas.
Un llamado a la acción coordinada
Para revertir el avance de estas enfermedades, es imprescindible una respuesta conjunta que integre a gobiernos, profesionales de salud, empresas y pacientes.
Promover la educación, el diagnóstico oportuno y el acceso a tratamientos innovadores es clave para aliviar la carga sobre los sistemas sanitarios y mejorar la calidad de vida de millones de personas.

Leave a Reply